La lactancia materna exclusiva es el método totalmente natural que nos provee la naturaleza para alimentar a nuestros bebés, pero no siempre esta práctica es tan obvia como parece.
Si tu preocupación es ¿cómo puedo aumentar mi producción de leche y conseguir la tan anhelada LACTANCIA MATERNA EXCLUSIVA? Esta publicación es para ti. Continúa con nosotros a lo largo de este contenido y te enseñaremos cómo la extracción puede servirte de apoyo en el vital proceso de tu Maternidad. ¡Sin más que decir! ¡Comencemos!
La subida de leche
A diferencia de lo que se suele pensar, la subida de leche no está ocasionada por el alimento atrapado o retenido en los pechos, sino, se trata de un incremento considerable de la vascularización de las mamas, es decir una infiltración vascular, la cual ocasiona que estas se encuentren inflamadas, calientes y un tanto endurecidas; eso no suena muy bien ¿no? Pero, no te preocupes, tu cuerpo está haciendo exactamente lo que debe realizar, y podemos esperar que ocurra alrededor del tercer día luego del parto (al principio tus pechos producen el calostro, un alimento precursor de este nutriente y que posee un alto valor inmunológico y nutricional).
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Todo sumado a que comienza a producirse la leche materna, hace que tus pechos se sientan molestos y tan duros como si fueran de piedra. Allí es donde podría debutar la extracción, bien sea manual o con la ayuda de un extractor de los muchos que existen en el mercado; está acción podría aliviar la congestión y hacer que tu bebé pueda prenderse mejor al pecho, y ¿por qué no? Comenzar a guardar tu provisión de leche materna.
Beneficios de la extracción de Leche Materna
Aquí te presentamos algunas de las ventajas de la extracción de leche:
- Baja la presión del seno. Al extraer un poco de la leche antes de ofrecer el pecho al bebé se alivia la sensación tirante y congestión facilitando el amamantamiento.
- Reservas. Contar con almacenamiento de leche te ayudará en el momento que debas ausentarte y otro familiar pueda suplirte, como la vuelta al trabajo; asegurando que el bebé siga beneficiándose del alimento sin tener que sustituirlo por lactancia artificial.
- Involucrar al padre u otro familiar. Extraer tu leche y depositarla en un biberón, le da la oportunidad al progenitor de alimentar a su hijo y así fortificar el nexo afectivo que los une. ¿Y qué tal que cuando los abuelos vayan de visita tengan la opción de alimentarlo? ¿Sería genial no?
- Enfermedades. Nunca debemos pasar por alto que algunas mujeres pueden padecer alguna enfermedad como la mastitis la cual dificulta el proceso natural; en este caso la extracción resultaría una ayuda contundente en el alivio del atrapamiento de la leche en los conductos.
- Aumento de la producción láctea. Finalmente, estamos aquí. Uno de los más grandes beneficios de la extracción es este aspecto, lo que resultará muy provechoso para la nutrición y crecimiento del bebé. Recordemos algo de la fisiología de la elaboración de la leche materna: la succión hace un efecto de estimulación a los nervios que se encuentran en él y estos a su vez, envían el mensaje al cerebro de la madre de qué se demanda elaborar más de este preciado líquido, el cerebro capta la señal y ordena fabricar una hormona llamada prolactina. Esta hormona provoca su liberación y se comience a conformar en los alveolos de la mama para luego ser vaciados mediante la lactancia.
Almacenando la leche materna
La leche materna extraída es el alimento por excelencia que puede consumir tu bebé durante tu ausencia, aquí te presentamos algunos tips para su eficaz conservación.
- A temperatura ambiente. Puede estar contenida y bien tapada en el biberón por hasta 4 horas, mantenla en lugar seco e higiénico.
- Refrigerada. Puedes almacenarla en el frigorífico en biberones o bolsas especiales de almacenamiento a unos 4 grados Celsius / 39 grados F por un período de 3 a 5 días. Cuida que los materiales estén libres de BPA o Bisfenol A, pues se ha discutido sobre su seguridad a largo plazo.
- Congelada. A unos 18 grados Celsius / 0 grados Fahrenheit o inferior. Congelarla te permitirá almacenarla por un tiempo más prolongado, alrededor de 6 a 9 meses en condiciones de limpieza óptima durante la recolección y conservación.
Nota: Puedes descongelarla en agua templada a un máximo de 37 grados Celsius (99 Fahrenheit) nunca la descongeles a temperatura ambiente. Recuerda no calentarla en microondas, ya que estas ondas pueden dañar sus propiedades nutritivas e inmunológicas y crear puntos de calor que podrían quemar a tu hijo.
Es muy difícil saberlo todo acerca del maravilloso proceso de la lactancia materna, pero esperamos que hayamos podido aportar algo bueno a tu aprendizaje en el camino hacia la maternidad.
Antes de irnos recordemos una cita relevante acerca de la Leche materna y el aumento de producción de la misma.
«Entre más mama el niño o niña, más leche produce la madre” –UNICEF–

¡Te esperamos en el siguiente post!
Autora: Marines Boy de García

Excelente amor!
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Espectacular información… muy útil para producir la mayor cantidad de leche para el bebé
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El conocimiento, es de importancia crítical en la vida.
Desafortunadamente, la cantidad mayor de gente, van a través de la vida en ignorancia, en lugar de preguntando le gente de briliancia por la guía.
El conocimiento de esta familia, perece se va estar inestimable para leer in nuestras vida.
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